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Reciclaje de agua de lluvia, nueva fuente ecológica


Republicado de Revista Magna Online

La problemática global del agua nos ha desafiado a tomar conciencia sobre su racionalización y al mismo tiempo a buscar métodos para su mejor aprovechamiento. Para esto, volvieron -aunque modernizados- los sistemas de recolección de agua de lluvia para su reutilización en las tareas domésticas.

Por Mariana Muryn | mmuryn@revistamagna.com.ar

Lejos de la novedad, la práctica de recolectar y utilizar el agua de lluvia era un hábito ancestral en tiempos en los cuales no había redes de abastecimientos de agua; hoy, producto de una estricta necesidad de cuidar este recurso escaso por excelencia crece la popularidad de estas instalaciones de captación de lluvia en casas. Es que ya en septiembre de 2000, la ONU ha posicionado en la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas los temas relacionados con el agua y el saneamiento como una de las prioridades en las agendas internacionales asegurando que la población de las ciudades de los países en desarrollo crecerá de tal forma que generará un aumento de la demanda muy por encima de las capacidades de los servicios y de la infraestructura de abastecimiento de agua que ya son insuficientes en la actualidad. Además, se estima que en el año 2050 al menos una de cada cuatro personas vivirá en un país con escasez crónica o recurrente de agua.

El aprovechamiento de las aguas pluviales no es algo nuevo. En tiempos en los cuales no había redes de abastecimientos de agua era una práctica habitual, especialmente en zonas rurales.

Texto completo en: http://revistamagna.com.ar/reciclaje-de-agua-de-lluvia-nueva-fuente-ecologica/

San Juan minera: es la tercera provincia con más personas por debajo de la línea de pobreza


Republicado de Noalamina.org

José L. Gioja, gobernador de San Juan, sosteniendo un lingote de oro del yacimiento Veladero de Barrick Gold. José L. Gioja, gobernador de San Juan, sosteniendo un lingote de oro del yacimiento Veladero de Barrick Gold.

 

En un informe publicado por IPyPP (Instituto Pensamiento y Políticas Públicas) que coordina Claudio Lozano presidente del bloque Unidad Popular y Tomás Raffo, se advierte que en el país hay un “36,5% de pobres y un 12,1% de indigentes”. Sin embargo, y frente al impulso a la minería a gran escala que el gobernador José Luis Gioja promovió en San Juan durante sus tres periodos de gobierno, los números en la provincia son mucho más altos que la media nacional. En el mismo documento, el instituto asegura que entre las provincias más afectadas por la pobreza se encuentran Chaco con un 61,6%, Formosa con un 55,2%, San Juan con un 54,5% y Corrientes con un 50,9%. Además, en San Juan, casi el 70% de los chicos son pobres.

Sin duda, el modelo minero ha fracasado y a pesar de la gran riqueza de oro y plata que alberga la Cordillera de Los Andes, la economía vernácula sigue siendo precaria, rudimentaria y Nación dependiente. Estas cifras no son difundidas por los medios masivos locales porque tienen miedo de perder la pauta, emolumento que reciben del Estado provincial a cambio de complicidad y silencio.

En el reporte que publica IPyPP (Instituto Pensamiento y Políticas Públicas) en su sitio oficial: http://www.ipypp.org.ar, los números son preocupantes. Se desnuda el Relato K y la mentira nacional recrudece al punto de convertirse en un problema de todos. Argentina tiene 36,5% de pobres y 12,1% de indigentes.

Algunas cifras que alarman
La geografía del hambre y la pobreza muestra una realidad nacional heterogénea debido a las enormes disparidades. Las provincias más afectadas son:

Pobreza
Chaco (61,6%)
Formosa (55,2%)
San Juan (54,5%)
Corrientes (50,9%).

Indigencia
Chaco (30,4%)
Corrientes (23%)
Misiones (21,7%)
Santiago del Estero (20,8%)

El trabajo se titula: “36,5% de pobres y 12,1% de indigentes: Los números que el gobierno pretende ocultar”, y fue elaborado por el equipo de investigación del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), coordinado por Claudio Lozano presidente del bloque Unidad Popular y Tomás Raffo.

Para Lozano, “Pese a lo que reconozca o no la tinta oficial, el cuadro social argentino atraviesa por un ajuste que el Gobierno Nacional aceleró fuertemente este año a través de una devaluación de la moneda local a fines de Enero, junto con el establecimiento de un techo que en paritaria pretende fijar salarios retrasados respecto de la inflación y con el aumento de las tasas de interés que frena la actividad económica. Situación que exige realizar una “radiografía” de la situación social que permita dimensionarla y caracterizarla, como insumo clave para llevar adelante las transformaciones necesarias que permitan superar los niveles de desigualdad y pauperización que atraviesa la población argentina.”

Este material, en cuya elaboración participaron también Ana Rameri y Agustina Haimovich, se realizó mediante una medición alternativa de la pobreza y la indigencia, que no sólo incluye una pauta inflacionaria distinta a la del INDEC sino que también utiliza una metodología superadora propuesta, incluso, por los mismos técnicos del organismo con anterioridad a la intervención y que a causa de la misma nunca llegó a implementarse. De hecho, desde este espacio hemos presentado ya en el año 2006 los resultados de tal medición, mostrando que, incluso cuando los precios aún no estaban manipulados, la metodología utilizada por el INDEC llevaba a subestimar la magnitud de pobreza e indigencia. Es por ello que en esta ocasión actualizamos nuestra medición, cuya brecha con los datos del INDEC se fue ampliando cada vez más a causa de la burda manipulación del IPC, tal como explicaremos en el siguiente apartado.

Algunas conclusiones del Informe
– Hay pobres porque hay pobreza, a pesar de los intentos oficiales inútiles para ocultarla, y hay pobreza porque hay una organización social complejamente articulada de la producción que así lo requiere.

– Conforme a una valorización real de las canastas mencionadas, se observa a partir de la estructura de ingresos de la EPH, que al II trimestre del año 2013, la pobreza afecta a 15,4 millones de personas, es el decir al 36,5% de la población total. La indigencia indica que al menos 5 millones de personas están pasando hambre, es decir, un 12,1% de la población. Esta realidad demuestra que la “tinta oficial” pretende ocular a nada menos que 13,4 millones de pobres de los cuales 5 millones son indigentes.

– Al observar lo ocurrido en el año comprendido por el II trimestre 2012 – II trimestre 2013, surge que la tasa de pobreza aumentó casi 4 puntos porcentuales, pasando de 32,7% a mediados de 2012 a 36,5% a mediados de 2013, sumiendo así bajo la línea de pobreza a 1,8 millones de personas más.

– La indigencia, en el mismo período, se mantuvo prácticamente estancada, aunque a causa del crecimiento demográfico, se sumaron 7 mil personas al conjunto que está pasando hambre. Sin embargo, si se considera sólo lo ocurrido en los últimos seis meses del período analizado, se observa un incremento del 6,3% en la tasa de indigencia, es decir, 355 mil personas que se sumaron a la población indigente con respecto a fines del 2012.

– La geografía del hambre y la pobreza muestra una realidad nacional heterogénea debido a las enormes disparidades. Las provincias más afectadas son Chaco (61,6%), Formosa (55,2%), San Juan (54,5%) y Corrientes (50,9%). Chaco es así mismo la más golpeada por la indigencia (30,4%), seguida de Corrientes (23%), Misiones (21,7%) y Santiago del Estero (20,8%). En el otro extremo, la menor incidencia de la pobreza e indigencia se encuentra en Ciudad de Buenos Aires (13,4% y 2,9%), Tierra del Fuego (14,9% y 5,5%) y Santa Cruz (22,4% y 3,3%). “La Infantilización de la Pobreza” se manifiesta en el hecho de que la mitad de los pobres son chicos y la mitad de los chicos son pobres. En nuestra Argentina habitan 7,3 millones de chicos y chicas pobres (el 53,8% del total desde grupo poblacional) de los cuales 2,7 millones están pasando hambre (20%, es decir, 1 de cada 5 chicos).

– El rasgo característico que hace ya varios años viene definiendo a la pobreza y mostrando su cara más cruel es “La Infantilización de la Pobreza” que se manifiesta en el hecho de que la mitad de los pobres son chicos y la mitad de los chicos son pobres. En nuestra Argentina habitan 7,3 millones de chicos y chicas pobres (el 53,8% del total desde grupo poblacional) de los cuales 2,7 millones están pasando hambre (20%, es decir, 1 de cada 5 chicos). En diez provincias Argentina el flagelo de la pobreza infantil supera el 60%: en Chaco, el 79,5% de los chicos son pobres y el 46,4% están pasando hambre, por lejos la tasa más alta de indigencia; en San Juan casi el 70% de los chicos son pobres; seguida de Santiago del Estero (68,3%) y Corrientes (68,1%). Estas dos últimas, junto con Misiones, presentan asimismo los más elevados niveles de indigencia, afectando a más de un tercio de los chicos. Nuevamente, la incidencia de la pobreza y la indigencia es menor en los casos de Tierra del Fuego, Ciudad de Buenos Aires y Santa Cruz, aunque su situación no deja de ser preocupante.

Para acercarnos a abarcar el carácter multidimensional de la pobreza es preciso por lo tanto ampliar el concepto con otras dimensiones como la posibilidad de acceso a una vivienda digna, al uso de los servicios básicos, al sistema de salud y de educación entre otras cuestiones. De esta manera surge que a mitad del año 2013, la realidad social daba cuenta de:

– Educación: En el nivel inicial hay un tercio que no logra acceder al sistema educativo. En el nivel medio, se observa un problema de deserción escolar que implica que entre los chicos pobres, la cobertura descienda 10 p.p. con respecto al nivel primario, llegando al 89,9%, mientras en el caso de los chicos no pobres el porcentaje llega al 94,5%. Por otro lado, la mitad de los jóvenes de 18 a 24 años no estudia (54,2%), y entre quienes sí lo hacen (45,8%), una cuarta parte debe además trabajar. Por otra parte, entre los jóvenes que no estudian, el 41% tampoco trabaja, esto es, el 22,1% del total de jóvenes (cerca de un millón de personas entre 18 y 24 años) no estudia ni trabaja

– Condiciones habitacionales: Si consideramos a la población total, resulta que el 34,8% habita viviendas sin cloacas, mientras el 33,5% no tiene gas de red y el 11,3% no tiene agua corriente. Por otra parte, el 13,5% habita zonas inundables y el 8,3% vive cerca de basurales. También se destaca que el 9,2% tiene baños precarios a la vez que el 6,1% vive en situación de hacinamiento. En su conjunto, el 55,7% de la población atraviesa alguna modalidad de precariedad en las condiciones de su vivienda. Este porcentaje se eleva al 75,4% entre la población pobre.

– Salud: un tercio de la población argentina carece de cobertura sanitaria (32,3%), esto es, 13,6 millones de personas que dependen del sistema público de salud para atenderse. Si tenemos en cuenta a los niños, niñas y adolescentes, el porcentaje sin cobertura se eleva al 40,4%, abarcando a 5,5 millones de chicos, de los cuales el 80% son pobres.

– Mortalidad Infantil: según el Anuario Estadístico del Ministerio de Salud, en nuestro país mueren por año 8.227 niños y niñas menores de un año, de los cuales 5.176 (el 62,9%) se deben a causas reducibles, es decir, que pueden evitarse en función de los conocimientos y capacidades existentes. Dicho de otra manera, mueren por día 23 niños y niñas, de los cuales 14 podrían seguir viviendo.

El informe concluye que “de no realizarse transformaciones estructurales y verdaderos replanteos a la cuestión productiva, del empleo y la social y de continuar haciendo pesar los efectos del ajuste del poder económico sobre las espaldas de los trabajadores y los sectores populares, no hacemos otra cosa que continuar hipotecando el futuro”.

Fuente: http://www.noalamina.org/mineria-argentina/san-juan/item/13336-san-juan-minera-es-la-tercera-provincia-con-mas-personas-por-debajo-de-la-linea-de-pobreza

Argenpress: Aguas Cordobesas: Con el chorro cortado


Aguas Cordobesas: Con el chorro cortado

Los dueños del agua: Documental imperdible sobre la venta del líquido vital


Los dueños del agua: Documental imperdible sobre la venta del líquido vital

septiembre 29, 2013 por maestroviejo

agua

ARA X (Especial para Urgente24) – No es nada nuevo que en el mundo todo se compra y se vende en manos de corporaciones que funcionan con más o menos escrúpulos o conciencia unas y otras. En ese sentido, la comercialización del agua potable representa simplemente otro negocio más, que tiene sus aristas morales y genera un debate que podría desencadenar en futuros enfrentamientos armados.

De hecho, el Acuífero Guaraní, debajo de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, podría estar justificando la presencia de militares extranjeros en la zona, como las bases de USA en Paraguay o el entrenamiento de comandos estadounidenses en los Esteros del Iberá.

El tema del agua ha impulsado a la cadena DW de televisión para hacer este documental que busca señalar cuáles empresas comercializan en el mundo el 70% del agua que se vende en el planeta

Con esa información, el interesante reporte del especialista en temas ambientales, Hugo Eberle, para el diario Los Andes, cuestiona la idea de si el agua es un recurso natural, como se lo ha tomado desde siempre, o ha pasado a ser un producto de consumo:

Debido a que la agricultura es la actividad económica que más consume agua (70% del agua dulce disponible), es fácil entender que países que carecen del vital elemento sean compradores de alimentos y orienten sus actividades económicas a aquellas con el mínimo requerimiento del recurso.

Este fenómeno global ha dado en llamarse intercambio de agua virtual y representa un área comercial que está en pleno crecimiento.

Hay en el mundo dos posiciones extremas con respecto a cómo debe considerarse el agua en relación a su derecho de uso o consumo.

Una que es sostenida por entes estatales y organizaciones no gubernamentales (ONGs), que dice que el agua es un derecho público y todo el mundo debe tener acceso a ella.

La otra posición es sustentada por el ámbito privado y sostiene que el agua debe ser asimilada a un producto alimenticio y tener un valor comercial como cualquier otro, dejando entrever que sería responsabilidad de cada Estado tomar las medidas necesarias para que los habitantes que no puedan pagarla -ni en forma particular ni desde las redes urbanas- accedan igualmente a ella. No obstante, en ambos casos, queda claro que el proceso de potabilización tiene un costo.

El negocio del agua para distribución domiciliaria y saneamiento es, según lo expresa Maude Barlow en su libro Oro Azul, manejado por algunas pocas corporaciones globales, que están en por lo menos 100 países y dominan el 70% de ese mercado mundial.

Ellas se manejan con el poder suficiente para conseguir beneficios de parte de los gobiernos de los países donde actúan, empezando por tomar la concesión para luego aumentar las tasas por la prestación del servicio, o sea, el suministro del agua y todos los procesos previos a la entrega en domicilio, tales como, tratamiento, purificación, potabilización, distribución, control y limitación de derroches.

Algunos países, tal vez por razones ideológicas, eligen que el propio Estado realice estos servicios, que muy frecuentemente no alcanzan los niveles de calidad que aquellas empresas poseen por mejores tecnologías.

A nivel regional o internacional y en el marco del comercio directo del agua a granel o envasada, ya se registran exportaciones de agua potable hechas en enormes barcos tanques que hasta pueden ser petroleros reutilizados.

Este sistema de transporte está en plena tarea de renovación, con la creación de medios más idóneos para desarrollar el negocio en los próximos tiempos, como las gigantescas bolsas de plástico que albergan toneladas de agua dulce potable y son transportadas a remolque por los mares hasta sus países de destino, o bien, acueductos que ya están en procesos de construcción, para la distribución de agua desde los Alpes a ciudades aledañas o en Estados Unidos desde diversas fuentes hacia el estado de California.

En nuestra región se habló hace algún tiempo de usar las vías navegables de los ríos Paraná y Paraguay para el comercio y transporte del agua desde el Acuífero Guaraní hacia terceros países. Aunque este proyecto hoy está parado, no debe descartarse una eventual retoma porque en nuestra América Latina siempre necesitamos dinero y éstas son buenas opciones para los gobiernos de turno.

El negocio del agua embotellada representa mundialmente unos 25.000 millones de dólares al año y también es dominado por algunas empresas globales.

El gran desafío de la humanidad hoy es el cuidado, la conservación y la búsqueda de nuevas fuentes de nuestro principal recurso de vida. El ex director del FMI Michel Camdessus en su libro “Agua para todos” hace referencia al avance tecnológico tendiente a conseguir desalinizar el agua de mar como una fuente de aprovisionamiento adicional frente al peligro de escasez que amenaza al mundo.

Hasta ahora se vienen desarrollando esas técnicas en sólo unos pocos países debido al alto costo del proceso, que todavía es muy alto comparado con los de potabilizar el agua dulce que se extrae de pozos, ríos y reservorios.

Todos debemos colaborar, aun con pequeñas contribuciones ya que somos responsables, en mayor o menor medida, de la contaminación. En algunos países avanzados se ha comenzado con este proceso, por ejemplo en Estados Unidos existe la obligación de usar sanitarios de alta eficacia y poco flujo de agua que reduce en un 70 % la descarga existente hasta ahora.

Los gobiernos y empresas deberán reparar o sustituir cañerías por las que el agua se pierde o se contamina. Todas las empresas deberán tratar sus residuos industriales, los fabricantes de acero ya están optimizando el agua en sus procesos industriales y otras industrias contaminantes tendrán que hacer lo propio.

Hasta el presente este problema es visto claramente por ambientalistas y científicos pero no por muchos gobiernos, que no han hecho acciones relevantes hasta ahora, especialmente en el cuidado y conservación. Esta situación puede ser peligrosa para cada país ya que si los gobiernos no se ocupan del problema alguien deberá hacerlo y que las empresas globales sean las encargadas de la protección del agua sería como pedir al zorro que cuide las gallinas.

La gran oportunidad de los países productores de alimentos dependerá de su capacidad de preservar el recurso evitando la producción a cualquier costo y limitando el desarrollo de actividades económicas industriales o mineras que atenten masivamente contra el flujo y la pureza del agua dulce.

De nada serviría talar el Amazonas para plantar soja, eso produciría mucha riqueza para Brasil en los primeros años pero luego esa destrucción de los recursos naturales le traería problemas en el largo plazo. Para estos temas los gobiernos deberían llevar adelante políticas de desarrollo sustentable promoviendo la producción pero con utilización racional de los recursos naturales.

Lo expresado hasta aquí daría la idea de que el cuidado del agua no es una cosa tan difícil y que tal vez sólo sería una cuestión de proponérnoslo. Sin embargo no imaginamos todavía cómo los grandes conglomerados industriales y financieros, así como muchos gobiernos de hoy, podrían resignar lo único que conocen y aspiran, que es: dinero y poder. Tal vez, si cuidar el planeta fuera una actividad remunerada, tendríamos mejor chance de verlo más sustentable. Una vez más, los Estados y los mercados en la disputa de quién se ocupa de qué.

http://urgente24.com/areax/2013/09/los-duenos-del-agua-documental-imperdible-sobre-la-venta-del-liquido-vital/

Republicado de: http://maestroviejo.wordpress.com/2013/09/29/los-duenos-del-agua-documental-imperdible-sobre-la-venta-del-liquido-vital/