Denuncian malos tratos a conejos en más de 70 granjas y mataderos


Durante dos años visitaron centros de 14 comunidades autónomas

  • La organización Igualdad Animal denuncia a 72 granjas de cría y a dos mataderos por las condiciones en que mantienen y sacrifican a los animales

  • El sector niega que se incumpla la normativa sobre bienestar animal y asegura que todas las instalaciones son inspeccionadas regularmente.

Ver video en el artículo originial: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/05/20/537b735d22601df31c8b4591.html

Durante dos años activistas de la organización Igualdad Animal visitaron más de 70 granjas y cuatro mataderos de 14 comunidades autónomas españolas que seleccionaron “al azar”. Accedieron a ellas sin revelar ni su identidad ni su verdadero objetivo, lo que les permitió tomar fotografías y grabar vídeos, la mayoría con el consentimiento de los responsables y trabajadores de estas explotaciones ganaderas.

Según han explicado esta mañana en una rueda de prensa en Madrid Javier Moreno, cofundador de Igualdad Animal, y Amanda Romero, coordinadora de esta organización en defensa de los derechos de los animales, durante sus visitas han documentado “los malos tratos generalizados a los que se somete a los conejos”, por lo que han presentado un total de 74 denuncias administrativas, 72 contra granjas de cría y dos contra mataderos. Además, han presentado una demanda penal contra una veterinaria a la que grabaron (sin su consentimiento) estampando a un conejo contra el suelo y admitiendo que estaba maltratando a un animal.

Canibalismo entre conejos

Las impactantes imágenes tomadas por los activistas [advertimos que pueden herir su sensibilidad] muestran conejos con heridas abiertas, lesiones, mutilaciones, infecciones o el denominado “mal de patas” (inflamación de las patas producida al vivir en suelo de metal). “Las escenas de canibalismo son frecuentes, no sólo entre madres e hijos, debido al hacinamiento en el que viven y al estrés que sufren. También son frecuentes las peleas entre conejos dentro de las jaulas”, asegura Moreno.

Los activistas de esta organización afirman que cuando “hay un exceso en la producción y deben deshacerse de los conejos que consideran no rentables” se recurre habitualmente a prácticas como “romper el cuello a los recién nacidos para que mueran asfixiados” o “tirar animales vivos que no van a ser utilizados a los contenedores de cadáveres, donde agonizan de hambre, frío o comidos por las larvas que surgen de la descomposición del resto de conejos”.

En España hay en la actualidad unas 2.600 granjas de conejo para carne y anualmente casi 70 millones de conejos son criados de forma intensiva para su consumo. Suelen llevarse al matadero a los 60 días de nacer, cuando pesan dos kilos aproximadamente. Las conejas suelen vivir un año medio y se reproducen unas nueve veces al año, a pesar de que la esperanza de vida de estos animales ronda los diez años. Por otro lado, según Igualdad Animal, el 22% de los animales muere en las propias granjas por enfermedades, heridas sin tratar, estrés o debido a las deficientes condiciones higiénico-sanitarias.

Instalaciones de una granja navarra.

Sacrificio de animales

En España las competencias sobre la cría ganadera y las inspecciones sanitarias recaen en las comunidades autónomas. En el reglamento 1099/2009 relativo a la protección de los animales en el momento de la matanza aprobado por la Unión Europea se afirma que “los explotadores de empresas o cualquier persona implicada en la matanza de animales deben adoptar las medidas necesarias para evitar el dolor y reducir al mínimo la angustia y el sufrimiento de los animales durante los procesos de sacrificio o matanza”, especificando la necesidad de utilizar métodos de aturdimiento que eviten su sufrimiento. Asimismo, añade que “la mejora de la protección de los animales en el momento del sacrificio contribuye a mejorar la calidad de la carne”.

Sin embargo, las imágenes de la organización muestran una situación muy distinta. Los activistas denuncian el incumplimiento del reglamento sobre el sacrificio de animales y bienestar animal: “Muchos llegan al matadero sin haber sido aturdidos previamente”, afirma Moreno. Por un lado, sostienen que algunas operarios los matan estampándolos contra el suelo o un hierro, o cortándoles el cuello estando conscientes. En otros casos, aunque se les aplica una descarga eléctrica para aturdirlos, muchos siguen conscientes porque se da la misma descarga con independencia del tamaño del conejo”, añade.

Inspecciones sanitarias

En el informe presentado esta mañana, Igualdad Animal denuncia “la ausencia de inspecciones técnicas de sanidad periódicas” en estas instalaciones, un extremo que desmiente Tomás Rodríguez, veterinario y portavoz de las dos principales asociaciones de productores de conejos en España, Asescu e Intercun. “En todas las granjas hay inspecciones periódicas por sorpresa, que dependen de cada comunidad autónoma”, aseguró a este diario por teléfono.

Este representante de la industria cunícula defendió la eficacia de los controles administrativos y sanitarios que se realizan en las instalaciones y que abarcan desde la denominada “guía de transporte” que es obligatoria y emite la consejería de Agricultura de cada comunidad antes de que un animal pueda ser sacrificado en el matadero, a los controles que hacen los inspectores de las consejerías de Sanidad sobre el animal sacrificado y la carne.

Rodríguez rechaza también el resto de acusaciones vertidas por Igualdad Animal. Sostiene que “70 granjas no representan en absoluto al sector” y critica tanto el modo en el que han elegido las instalaciones visitadas [“no es un método científico ni representativo”] como la manera en la que obtuvieron las imágenes, sin revelar su identidad a los propietarios de los centros visitados.

El veterinario asegura que en los 16 años que lleva trabajando en esta industria nunca ha visto “nada como lo que denuncia Igualdad Animal” y cita iniciativas de su sector, como la elaboración junto al Gobierno de una guía de buenas prácticas y el reciente encargo a la Universidad Politécnica de Valencia “de un código de bienestar animal específico para los conejos”.

En esta jaulas de una granja de la provincia de Barcelona se hacinan...

En esta jaulas de una granja de la provincia de Barcelona se hacinan conejos vivos y cadáveres.IGUALDAD ANIMAL

Las granjas denunciadas

“Entre las granjas que hemos denunciado figuran cuatro que incluso han sido premiadas por el sector”, afirmó Javier Moreno. También figura la única granja de conejos ecológica de España. En dos de los centros de cría, además, comprobaron “cómo se vendían conejos vivos o muertos directamente a bares y restaurantes sin pasar por el matadero y, por tanto, sin pasar por ningún control sanitario”.

En el listado de instalaciones contra las que han interpuesto denuncia también está la mayor granja de conejos de Europa, situada en la provincia de León. Su propietario restó importancia a la denuncia presentada por Igualdad Animal y aseguró a EL MUNDO que sus conejos “reciben el mejor trato posible. Viven como reyes”, afirmó por teléfono. “Cuanto mejor les trato mejor me va a mí también. No tengo nada que ocultar e invito a cualquiera a comprobarlo”, añadió el ganadero, que aseguró que recibe numerosas inspecciones cada año, tanto del SEPRONA, como de la Junta de Castilla y León. “Aunque yo quisiera hacer algo mal, no sería fácil. Me controlan por todas partes, incluso en el matadero”. El propietario de esta granja admitió que parte de los conejos que nacen en cada parto mueren: “Una coneja puede tener 22 conejos en un parto y sólo tiene ocho tetas. Yo tengo que buscar la mayor rentabilidad y tienes que dejar los diez más grandes. Los demás van a morir”.

Salubridad de las granjas

Igualdad Animal también denuncia que “en numerosas granjas se permite el acceso de otros animales, como perros y gatos, que pueden transmitir enfermedades” y se fuma dentro de las naves. Pese a la “suciedad y falta de higiene” de las instalaciones visitadas y a las prácticas descritas se mostraron cautos sobre el riesgo que podría suponer el consumo de esta carne: “No podemos afirmar que esta situación suponga un peligro para la salud”, admitió Amanda Romero, que añadió que no detectaron irregularidades relacionadas con la alimentación de los conejos.

Según detalló Romero, los propietarios de los centros denunciados podrían enfrentarse a multas de entre 60.000 y un millón de euros, a penas de prisión de entre tres meses y un año, y a una inhabilitación de entre uno y tres años para explotar este tipo de instalaciones. Además de la vía legal, aseguraron que exigirán a los responsables políticos una reacción inmediata “ante la gravedad de los hechos y la falta de control” de estas instalaciones, y llevarán a cabo “una campaña de sensibilización social para que los ciudadanos sepan lo que está ocurriendo”. “El maltrato animal es generalizado en las granjas de conejos y la gente tiene derecho a saberlo”, añadió.

Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/05/20/537b735d22601df31c8b4591.html

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s